Estudiantes de Ingeniería Comercial impulsan desafío de innovación abierta para buscar nuevos usos de la lignina

El proyecto, desarrollado en el marco del curso Desafío Empresarial, contempla un concurso para estudiantes de pregrado, un webinar especializado, una jornada de mentoría y un pitch final ante expertos del sector forestal y de innovación.

Transformar un residuo industrial en una oportunidad de innovación y desarrollo sostenible fue el desafío que asumieron los estudiantes de Ingeniería Comercial de FACEA UCSC, Alondra Orellana, Pablo Medina, Francisco Astorga, Constanza Machuca y Pía Ulloa, quienes, en el marco del curso Desafío Empresarial, diseñaron e implementaron el concurso Desafío Bio-Lignina 2026, iniciativa orientada a promover la generación de ideas innovadoras para nuevos usos de la lignina kraft, uno de los principales subproductos de la industria forestal.

El proyecto surgió tras identificar una oportunidad de innovación asociada a la economía circular y al aprovechamiento de residuos industriales. Para ello, los estudiantes analizaron distintas problemáticas vinculadas a la sostenibilidad y al desarrollo productivo, hasta llegar a la lignina como una alternativa con alto potencial de valorización.

Al respecto, Alondra Orellana explicó que la iniciativa nació a partir de una búsqueda de desafíos vinculados a la innovación sostenible. “Queríamos trabajar con algo relacionado con la economía circular y que, al mismo tiempo, fuera sostenible. Así fue como llegamos al tema de los residuos y nos encontramos con que la lignina tenía un alto potencial de desarrollo y que se le podía agregar un alto valor a este residuo”, señaló.

Por su parte, Pablo Medina destacó que uno de los aspectos que más llamó la atención del equipo fue el creciente interés que existe en torno a este material. “Lo que más nos llamó la atención fue el potencial que tiene la lignina y el interés que está generando en la industria. Inicialmente pensamos en desarrollar un proyecto de innovación sobre productos, pero luego entendimos que podíamos generar un mayor impacto a través de un programa de innovación abierta enfocado en la comunidad universitaria”, indicó.

Un programa en tres etapas

El Desafío Bio-Lignina 2026 contempla tres hitos principales destinados a acompañar a los participantes desde la generación de ideas hasta la presentación final de sus propuestas.

La primera etapa corresponde al Webinar “El Potencial de la Lignina”, que se realizará el próximo 22 de junio, instancia que contará con la participación de Eduardo Keim Altamirano, investigador principal de Bioforest de la empresa Arauco, quien compartirá conocimientos sobre las características, aplicaciones y oportunidades de desarrollo asociadas a este subproducto de la industria forestal.

Posteriormente, el 25 de junio, se desarrollará una jornada de mentoría presencial, donde los equipos participantes podrán recibir orientación especializada para fortalecer y perfeccionar sus propuestas antes de la etapa final.

Finalmente, el 7 de julio, los estudiantes presentarán sus proyectos en un Pitch Final que se realizará en el Auditorio San Mateo de FACEA UCSC, frente a un jurado compuesto por representantes del ecosistema de innovación y del sector productivo.

Según explicó Francisco Astorga, el concurso es de convocatoria abierta y busca incentivar la creatividad y la innovación aplicada. “No solamente consiste en presentar una idea frente a un pitch final. También contempla actividades de apoyo, como el webinar y la mentoría, para que los estudiantes puedan fortalecer sus propuestas y desarrollar proyectos con mayor potencial”, comentó.

Gestión, redes y aprendizaje práctico

Más allá de la propuesta en sí, el proyecto ha significado para sus integrantes un importante ejercicio de gestión, coordinación y vinculación con actores relevantes del ecosistema de innovación. Durante el desarrollo de la iniciativa, el equipo estableció contacto con representantes de organizaciones como Bioforest, Arauco, Hub APTA y la Dirección de Innovación UCSC, gestionando apoyos, colaboraciones y la participación de especialistas. “Uno de los mayores desafíos fue contactar a personas que ocupan cargos importantes dentro de la industria. Conseguir reuniones, generar confianza y lograr que quisieran colaborar con el proyecto fue un proceso exigente, pero muy enriquecedor”, comentó Alondra Orellana.

La iniciativa también contó con el respaldo de FACEA UCSC, CRECE+PYME y la Dirección de Innovación UCSC, lo que permitió fortalecer la propuesta y ampliar las oportunidades para los participantes, incluyendo la posibilidad de vincular a los equipos destacados con futuras instancias de apoyo al emprendimiento y la innovación.

Los estudiantes coinciden en que el desarrollo del Desafío Bio-Lignina ha sido una de las experiencias formativas más significativas de su carrera, permitiéndoles aplicar conocimientos teóricos en un contexto real y desarrollar competencias altamente valoradas en el ámbito profesional. “Ha sido una experiencia muy desafiante y enriquecedora. Gestionar contactos, generar redes, coordinar actividades y motivar a otras personas a colaborar con una idea ha sido  un aprendizaje enorme que, sin duda, me servirá en mi futuro profesional”, afirmó Alondra Orellana.

En la misma línea, Pablo Medina destacó el valor de enfrentar desafíos reales antes de incorporarse al mundo laboral. “Llevar la teoría a la práctica es algo muy reconfortante. Más allá de los errores o dificultades, uno termina aprendiendo mucho y adquiriendo herramientas que serán fundamentales cuando llegue el momento de enfrentarse al mundo profesional”, señaló.

Por su parte, Francisco Astorga resaltó el desarrollo de habilidades blandas y de gestión. “Este curso permite fortalecer capacidades de comunicación, organización y adaptación. Son aprendizajes muy valiosos porque estamos próximos a ingresar al ámbito profesional y estas experiencias nos preparan para enfrentar esos desafíos de mejor manera”, concluyó.

A través de iniciativas como esta, FACEA UCSC continúa promoviendo experiencias de aprendizaje práctico que fortalecen la formación de sus estudiantes, potenciando su capacidad para liderar proyectos, generar redes de colaboración y aportar soluciones innovadoras a desafíos relevantes para el desarrollo sostenible del territorio.

Ver bases aquí.